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de la energía nuclear). Pero las respectivas oposiciones de estas cátedras no se celebraron hasta los años 1960.
En 1957 se reformó la enseñanza de las Escuelas Técni- cas, lo que permitió posteriormente adaptar los planes de estudios de las Escuelas de Ingeniería con el objeto de hacer más  exibles las enseñanzas y enfocarlas a una mayor y mejor integración de los futuros ingenie- ros en el sector industrial151. De hecho ya vimos como Otero Navascués, en los comienzos de la JIa, se queja- ba en 1949 de la rigidez de los planes de estudios, por lo que in uyó para que en los estudios de ingeniería se impartieran técnicas relacionas con lo nuclear, incluso en la de Telecomunicaciones, viendo la necesidad de que se incorporara a la JEN personal con conocimientos de electrónica. así, en 1955 se decretó una orden para introducir cursos monográ cos de física nuclear en se- minarios de la Escuela de Ingenieros de Telecomunica- ción152.
Hay otro testimonio de Otero muy signi cativo al res- pecto. En 1950 escribía a Carrero Blanco, haciendo re- ferencia a las enseñanzas de ingeniería como
(...) el problema de envergadura nacional que consti- tuye el régimen y la organización de nuestra enseñan- za técnica superior153.
Continuaba Otero para justi car su valoración concre- tando los aspectos de la enseñanza de las Escuelas de Ingeniería, muy alejadas de las necesidades del país.
Respecto a la química, se organizó un doctorado en Química Industrial con dos cátedras asociadas, una de- nominada Fisico-Quimica de los procesos industriales y la otra Metalurgia Física, cátedras que también abarca- ban asignaturas de licenciatura, pero para el tema que
151 ley de 20 de julio de 1957 sobre ordenación de las enseñanzas técnicas. BOE 22/07/1957.
152 Orden de 25 de octubre de 1955 por la que se establece que en los cursos monográ cos a cargo del Seminario de la Escuela O cial de Telecomunicación se atienda preferentemente a la Física nuclear. BOE del 28-10-1955.
153 Carta de José María Otero al Subsecretario de la Presidencia del Gobierno, 10 octubre 1950, archivo FNFF, doc. 9530.
nos ocupa, la parte de temática nuclear se centró en los cursos de doctorado. las oposiciones de la primera se convocaron en 1958, también con un único aspirante, luis Gutiérrez Jodra, que la obtuvo. la de Metalurgia la consiguió José Terraza Martorell. En este último caso sí que hubo otro aspirante, José María Sestiaga aguirre, ganándolas el primero por tres votos contra dos.
Este sería el resumen de las cátedras existentes hasta 1959, cuyo contenido analizaremos más adelante. Pero antes conviene repasar la situación de la universidad en esos años en relación con la ciencia y con la investiga- ción cientí ca, o mejor dicho con la ausencia de investi- gación. Porque, en efecto, hay acuerdo entre los histo- riadores de la ciencia española en lo concerniente a una de las características de la ciencia española del primer franquismo, la ausencia de actividad investigadora en el entorno universitario. En relación con esto hay tres casos particulares directamente relacionados con pro- tagonistas de las ciencias nucleares en España, son los de Ramón Ortiz Fornaguera, arturo Duperier y el grupo de Valencia dirigido por Joaquín Catalá.
El primer caso está asociado a las oposiciones a la cáte- dra de Física Matemática de 1952. uno de los aspirantes era Ortiz Fornaguera, y fue el único que presentó una memoria de la asignatura con un programa en el que se incluía aspectos de investigación asociados a la cátedra, tanto en curso de doctorado como en seminarios, con algunos contenidos teóricos relacionados con la física nuclear \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\[Soler, 2016\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\].
Ortiz no consiguió la plaza y siempre pensó que sufría un boicot del círculo universitario, entre otros motivos por pertenecer a la JEN. Efectivamente, en el ámbito universitario había reticencias a la gran in uencia de la JEN en la universidad. los recelos entre Otero y deter- minados círculos universitarios, lo corrobora un testigo de la época, luis de Villena, quien trabajó con Otero en el Instituto de Óptica. Re riéndose a la labor de Otero en el CSIC, pero que es extensible a la de la JEN, Villena a rmaba en una nota necrológica con motivo del falle- cimiento del primero, al que alababa por su trayectoria humana y profesional, lo siguiente \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\[Villena, 1984, p. 2\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\]:
SOCIEDAD NUCLEAR ESPAÑOLA




















































































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