Page 14 - Inicio Ciencia Nuclear
P. 14

12
control y medición), mineralogía, geología y geofísica, y por último automática e informática (y en esta últi- ma cobran especial relevancia los métodos numéricos para la programación).
En cuanto a la ingeniería, a su vez, hay que partir des- de la obra civil para la construcción de reactores nu- cleares, tanto de investigación como de producción, la ingeniería industrial asociada a la producción eléctrica independientemente del origen de la energía, la pro- pia ingeniería nuclear de  sión en cuanto al diseño e instalación de reactores, no solo para producción de electricidad, sino también para producción de isóto- pos radiactivos que tienen variadas aplicaciones (la más conocida para uso médico y farmacéutico), así como la ingeniería química o química industrial en todo lo relacionado con el ciclo químico del uranio.
Respecto a lo comentado anteriormente sobre el ima- ginario popular en torno a lo nuclear, hay una anéc- dota interesante de uno de nuestros protagonistas, quien a rmaba \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\[Catalá, 1951, p. XI\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\]:
Física nuclear no es sinónimo de energía nuclear, y muchísimo menos de bomba atómica; alguien ha di- cho, con certero humorismo, que la Física Nuclear es a la bomba atómica lo que la electricidad es a la silla eléctrica.
En de nitiva, el campo de las ciencias y tecnologías nucleares es fuertemente interdisciplinar, con la ne- cesidad de crear especialistas en las diferentes disci- plinas involucradas y de que, a su vez, estén conve- nientemente coordinados mediante la dirección de grupos de trabajo, lo que implica una compleja labor de gestión asociada. Es conocido un dicho popular en el que se a rma que un especialista es aquél que cada vez sabe más de menos cosas hasta que llega a saberlo todo de nada. En realidad, tanto los especialistas como los coordinadores de grupos de trabajo saben que eso no es cierto, pero sí es un indicio sobre la importancia de la labor de coordinación de los especialistas.
Por estos motivos consideramos complejo presentar una historia que sintetice los desarrollos iniciales so- bre lo nuclear en cualquier país. En el caso español he-
mos procurado destacar lo más relevante, por lo que, evidentemente, no se pretende presentar una obra completa sobre el tema. Habrá aspectos, sin duda interesantes, que o bien se eluden o bien se tratan tangencialmente. además, se ha querido aportar no- vedad respecto a la abundante bibliografía existente, especialmente en lo relativo a destacar los protagonis- mos individuales, repasando la producción cientí ca escrita por ellos.
También se hace necesaria la justi cación del alcance temporal aquí propuesto, hasta 1958. Ya en los años 1920 se empezaron a realizar en España algunas in- vestigaciones sobre radiaciones ionizantes, pero real- mente esto no supuso un inicio efectivo de la investi- gación en ciencias nucleares, lo que se explicará en el primer capítulo. Dicho comienzo se produjo en 1948 con la creación de la Junta de Investigaciones atómi- cas (JIa), el organismo precursor de la Junta de Ener- gía Nuclear (JEN), con algunas aproximaciones previas sobre radiactividad y sobre el uranio, su naturaleza y las prospecciones sobre las reservas españolas de este mineral. También, antes de la JIa hubo algunas acti- vidades investigadoras directamente relacionadas con la física y química nuclear, pero fueron casos indivi- duales, bien es cierto que muy interesantes, sin estar asociadas a grupos organizado y estables.
En cualquier análisis histórico de un proceso es difícil establecer etapas claramente diferenciadas, y a veces estas se delimitan por criterios arbitrarios con un cam- bio de siglo o de década. Realmente es complicado establecer una fecha concreta que delimite el  n de una etapa y el comienzo de otra en el campo nuclear español. En nuestro caso, hemos establecido nuestro límite temporal en 1958, por ser el año de la puesta en marcha del primer reactor experimental (JEN-1) y de la  nalización del Centro Nacional de Energía Nu- clear “Juan Vigón”, ubicado en el Distrito universitario de Moncloa (Madrid). ahora bien, hay otros hitos que indicarían el  n de la primera fase entre los años 1958- 1960, sin delimitar una fecha concreta. Por ejemplo la entrada en servicio de la Fábrica de uranio en andú- jar (Jaén) en 1959, la incorporación de España al OIEa
SOCIEDAD NUCLEAR ESPAÑOLA
























































































   12   13   14   15   16