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o paraestatales, y la propia industria. Esto origina un éxodo de estos investigadores a dichos centros.
Por último, otra de las características singulares era la ausencia de laboratorios de investigación en em- presas \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\[Sanz, 1997, p. 115-118\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\]. Por ejemplo veremos cómo la JEN se basó para su estructura organizativa en el CISE italiano, organismo equivalente a la JEN, pero en el CISE participaban una serie de empresas relacionadas con la energía y el sector eléctrico12.
Como hemos indicado, el progreso de la ciencia es- pañola fue paulatino y, aunque requeriría una inves- tigación en profundidad, mi hipótesis es que en este sentido la JEN protagonizó de forma clara este pro- greso. Precisamente en el campo nuclear, aunque en España se empezó con bastante retraso respecto al desarrollo de los países de nuestro entorno, fue donde poco a poco las distancias se fueron redu- ciendo de forma más signi cativa, lográndose una cierta homogeneización respecto de los países de su entorno, gracias a un proceso de internacionaliza- ción del personal de la JEN que facilitó dicho proce- so. En 1954 había seis países con reactores nucleares experimentales: Estados unidos (5), Reino unido (3), la unión Soviética, Canadá, Francia y Noruega, con uno cada uno \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\[Kragh, 2007, p. 276\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\]. España lo ten- dría en 1958, lo que, en principio, no es indicativo de un retraso importante en este sentido, bien es cierto que con tecnología norteamericana. El retraso está
más bien en el hecho de que en ese periodo España no pudiera construir con tecnología propia un reac- tor experimental, pero paulatinamente iba teniendo las posibilidades para ello, y ya en años posteriores se pudieron construir reactores experimentales di- señados y construidos mayoritariamente en la JEN. Es otro ejemplo de que el retraso inicial se iba clara- mente reduciendo con el tiempo.
Evidentemente esta mejora iba asociada a la también lenta recuperación económica que vino marcada por los Planes de Estabilización, planes que en cuanto a política cientí ca se concretaron en la creación de una Comisión asesora de Investigación Cientí ca y Técnica en 195813. Esta Comisión vino precedida des- de 1955 con la creación de una serie de comisiones asociadas a la JEN para facilitar la conexión mutua en la investigación nuclear con la industria. Sin duda, uno de los mayores éxitos de la ciencia española ven- dría poco después con la incorporación española al CERN en 1961, precedida a su vez con la pertenencia de España a otros organismos internacionales sobre Energía atómica. De todo ello hablaremos a lo largo de la obra. Pero respecto a lo indicado de una línea ascendente en representación del progreso cientí - co en dientes de sierra, hubo casos que supusieron un claro retroceso, como fue precisamente la salida del CERN solo ocho años después, asunto que se es- capa del margen temporal aquí establecido y que ya ha sido estudiado por otros autores \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\[Roqué, 2012\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\].
12 Noticias sobre el CISE, aGa Presidencia del Gobierno 83 TOP. 31/12 expediente 139/4.
13 Decreto de 7 de febrero de 1958 por el que se crea la Comisión asesora de Investigación Cientí ca y Técnica, BOE 15/02/1958. Sobre esta Comisión y los Planes de Desarrollo véase Sanz Menéndez (1997, p 131 y ss.).
SOCIEDAD NUCLEAR ESPAÑOLA


























































































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