Page 53 - Inicio Ciencia Nuclear
P. 53

a este requerimiento se contestó desde el IGME, el ING y el CSIC en sucesivas cartas informando sobre los tra- bajos realizados o en desarrollo en esos momentos42.
Fijémonos en la referencia a algunos de los trabajos que venía desarrollando el ING. Por ejemplo es signi-  cativo que se hiciera notar los estudios sobre acele- radores de partículas, lo que a efectos de desarrollo o fabricación era todavía una utopía, pero por “estu- dios” podemos entender los análisis teóricos de los mismos, y por ejemplo el físico Baltá Elías dio cuenta de un buen conocimiento sobre la materia. además, en cuanto a trabajos experimentales, algunos como lópez de azcona habían también demostrado un buen conocimiento, con capacidad investigadora, so- bre valoración y puri cación de minerales radiactivos. Pero el caso de Piedad de la Cierva es el que más llama la atención. Fue Otero el que hizo que Piedad se incor- porara al Instituto de Óptica del CSIC y posteriormente al lTIEMa para investigar en temas de óptica y tecnolo- gía del vidrio, abandonando así sus prometedores ini- cios en estudios de reacciones nucleares. Hemos visto que estos estudios los desarrolló Piedad de la Cierva gracias a la labor de dirección de Julio Palacios y a la beca que obtuvo para su estancia en Copenhague. Sabemos además que Otero, en 1928, se incorporó al grupo de difracción de rayos X dirigido por Palacios, el mismo en el que entró Piedad de la Cierva. Por otra parte, parece factible pensar que las relaciones de Pa- lacios y Otero no eran  uidas, como parece deducirse de la polémica que mantuvieron en torno a cuestiones de prioridad sobre la miopía nocturna. llama la aten- ción que Palacios, uno de los continuadores de la física de la Edad de Plata (la mayoría de los catedráticos aca- baron exiliados o depurados, arturo Duperier, Miguel Catalán, Martínez Risco, Blas Cabrera) no tuviera una participación, aunque fuera indirecta, en estudios nu- cleares en España. Sufrió una cierta marginación por su posicionamiento a favor del regreso de la Monar- quía, estuvo con nado en almansa en 1945 por  r-
42 Cartas del IGM 7-11-1949, del ING 9-9-1949, del CSIC 28-11-1949. aGa PG 83 TOP 31/12, expediente 139/5.
mar un mani esto en apoyo de Juan de Borbón. Esta situación le llevó a instalarse en lisboa donde dirigió la sección de Metrología de Radiaciones en el Instituto Portugués de Oncología y posteriormente en los labo- ratorios de isótopos radioactivos y de física atómica de la Comisión de Estudios de Energía Nuclear de Por- tugal, entre 1947 y 1961. Inicialmente esta comisión pertenecía al Instituto de Alta Cultura, siendo uno de sus directivos, Francisco de Paula leite Pinto, el que invitó a Palacios a integrase en el mismo. a partir de las entidades de dicho Instituto que se dedicaban a los estudios nucleares se creó en 1954 la Junta de Energia Nuclear portuguesa43.
Volvamos ahora a las aproximaciones de los físicos y químicos al ámbito nuclear, algunas de las cuales coinciden en el periodo en el que ya comenzó la JIa sus actividades, pero que fueron ajenas a esta.
uno de los trabajos más interesantes fue el del quí- mico José Miguel Gamboa loyarte (1920-1984), que investigó desde 1949 sobre trazadores radiactivos, en colaboración con el químico británico alfred G. Maddock. Trabajaron sobre determinación de su- perficies cristalinas mediante el uso de isótopos radiactivos naturales como trazadores de deter- minadas reacciones químicas \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\[Gamboa y Maddock, 1951\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\]. Estamos ante un trabajo de ciencia experi- mental con una importante base teórica. Gamboa era por entonces catedrático de Química Inorgánica en la universidad de la laguna, posteriormente in- gresaría en la JEN en 1957, directamente como jefe de la Sección de Isótopos. Maddock era director del laboratorio Radioquímico de Cambridge y una re- ferencia internacional en isótopos radiactivos. El trabajo conjunto de Gamboa y Maddock fue conse- cuencia de una estancia del primero en Cambridge. No hemos podido determinar el tiempo de la mis- ma. Suponemos que debió empezar en 1949 y Gam- boa regresó antes de enviar los resultados para su
43 Para la biografía de Palacios véase Oliva (2013). Respecto al desarrollo nuclear portugués, Taveira (2005) y en concreto sobre la labor de Palacios en Portugal, Gaspar (2014).
51



























































































   51   52   53   54   55