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del Director del Instituto, por ser los cotos mineros de propiedad particular y por la existencia de bandidaje en aquellas regiones \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\[Otero, 1949\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\].
Por un lado, en principio, podría sorprender que el IGME no se hubiera hecho cargo de la prospección en Sierra de albarrana, cuando se sabía que era la princi- pal reserva uranífera, pero creemos que las palabras de Otero se ajustan a la verdad porque antonio Com- ba Sigüenza a rmaba que el IGME hizo una serie de exploraciones para conocer las reservas minerales de uranio como complemento a las que había efectuado en la provincia de Córdoba la empresa BRESa \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\[Comba Sigüenza, 1946, p. 176\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\]92. Por lo tanto ese “como com- plemento” indica que, en efecto, esa exploración a car- go del IGME no cubrió esa zona.
Por otro lado las prospecciones anteriores se realiza- ban con material antiguo y poco apropiado para deli- mitar con rigor la riqueza de los yacimientos, y aunque Otero valoraba muy positivamente la labor divulgado- ra y bibliográ ca del IGME, consideraba que al hacer- se eco de las exageradas previsiones de Carbonell se habían creado expectativas demasiado optimistas. En cualquier caso el grupo de la JIa y los italianos hicieron una profunda labor de prospección por muchas zo- nas de España, contando ya con modernos gammas- copios, para delimitar las posibles zonas de posible explotación, según las zonas de radiactividad identi - cadas muchos años antes por José Muñoz del Castillo y más recientemente antonio Carbonell. Recordemos que el primero recogió muchas muestras pequeñas para análisis de donde se podía deducir un mapa radio- lógico. En cualquier caso, simultáneamente a dichas prospecciones, que no dieron resultados positivos en cuanto a posibilidades de explotación, Santana se de- dicó ya a dirigir las labores de explotación de las minas cordobesas, para lo que se contó con 80 obreros, ha- biendo logrado extraer hasta julio de 1949 más de 645 kg de mineral de uranio con una riqueza aproximada de un 45% de óxido, a lo que se juntaron otros 200
kg que tenía almacenadas BRESa de sus explotaciones anteriores \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\[Otero, 1949\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\]. En cuanto a las características de los criaderos de Sierra de albarrana el ingeniero de minas José Romero Ortiz, preparó un amplio informe en mayo de 1950 donde destacaba que las muestras extraídas eran de una gran complejidad radiactiva, por lo que sugería el análisis químico de las mismas para delimitar su riqueza. También refería que, a pesar de las importantes reservas de uranio encontradas, ha- bía bastantes di cultades para la explotación efectiva y viable económicamente de las minas por la peculiar estructura geológica y la distribución muy irregular de los diferentes minerales bene ciables (de lo que pro- porciona un detallado informe). Consideraba que el criadero de Sierra albarrana era mucho más complejo de explotar que los existentes en Estados unidos93.
Por último, ya he indicado que desde 1950 se venía ha- blando de la necesidad de hacer públicas las activida- des de EPalE. De esta forma, el 22 de octubre de 1951 se crea por Decreto la creación de la Junta de Energía Nuclear, nombrando presidente de la misma a Juan Vigón Suerodíaz94. ahora bien, salvo la junta directiva, no se integró o cialmente a los empleados de EPalE en la JEN hasta el 1 de enero de 195295. Es decir hubo un periodo de poco de más de dos meses en el que coexistieron la JEN y EPalE, tal como atestigua, por ejemplo, la memoria de actividades de 1951 de EPalE  rmada el 30 diciembre de 195196.
93 José Romero Díaz (1950) “Informe acerca de los criaderos de la Sierra alabarrana”, aGa-PG 83 TOP 31/12 expediente 138/6.
94 Decreto-ley 22-10-1951, BOE 24-10-1951 p. 4778.
95 En las  chas personales de la JEN (aGa Industria-JEN 75/22045 a 75/22061) todos los empleados que ya eran de EPalE  guraban como alta en el nuevo organismo con fecha 1-1-52, y entre julio de 1951 y enero de 1952 no ingresó nadie. los nuevos ingresos de personal se producirían ya a partir de enero de 1952. También se ha extraído información de la relación de nóminas de EPalE, que aparecen en los balances de diferentes años (aGa Industria-JEN 71/10008, 71/3609)
96 aGa Industria JEN 71/3609.
92 Esta referencia aparece en el anexo del capítulo 3.
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